Hasta ahora, a mi manera.

por | Sep 5, 2026 | 2 Comentarios

A veces uno siente la necesidad de detenerse, no para quedarse inmóvil ni para volver con nostalgia sobre sus propios pasos, sino para mirar el camino recorrido y reconocerse en él. Este vídeo nace de uno de esos momentos.

La primera imagen no podía ser otra. Mi madre me sostiene cuando yo apenas comenzaba a descubrir el mundo. En su mirada está el origen; en sus brazos, la primera certeza; en aquel niño, todo cuanto todavía estaba por suceder. Después llegaron los años, los caminos, las palabras, los afectos, los viajes, los sueños cumplidos y también aquellos que se quedaron esperando en alguna estación de la vida.

He vivido intensamente. No siempre con acierto, pero sí con verdad. He conocido la alegría y la tristeza, la lealtad y la decepción, el aplauso y el silencio. He defendido mis convicciones incluso cuando hacerlo resultaba incómodo, he tropezado más de una vez y me he levantado sin ocultar las cicatrices. Si alguna enseñanza me ha dejado el tiempo es que vivir no consiste en atravesar los días de puntillas, sino en dejar que cada uno de ellos nos alcance, nos hiera, nos transforme o nos regale un motivo para brindar.

En ese camino, la palabra ha sido siempre refugio, rebeldía y memoria. Quince libros publicados jalonan mi vida, pero nunca los he sentido como trofeos colocados sobre una estantería. Cada uno guarda algo de quien fui cuando lo escribí: una herida, una certeza, una duda, una mirada sobre el mundo. Son quince estaciones de un viaje interior que continúa, porque escribir no ha sido para mí una forma de alejarme de la vida, sino de entrar más profundamente en ella.

Y junto a los libros nació Letras de Parnaso, quizá la aventura más larga, obstinada y generosa de cuantas he emprendido. Lo que comenzó como un sueño fue creciendo hasta convertirse en un punto de encuentro internacional en torno al Arte y la Cultura. Cien ediciones después, la revista no es solo una publicación: es una comunidad de voces, países, sensibilidades y afectos. En cada número hay muchas manos y muchos nombres, pero también una parte esencial de mi tiempo, de mis desvelos y de mi fe en la palabra compartida.

Estas fotografías no pretenden reconstruir una biografía ni ofrecer un inventario de recuerdos. Son apenas destellos de muchas vidas contenidas en una sola: el hijo, el hombre, el poeta, el fotógrafo, el viajero, el amigo, el editor, el que toma la palabra ante los demás y el que busca refugio frente al mar.

La música que las acompaña ha formado parte de mí desde hace muchos años. A mi manera, interpretada con los ritmos alegres de mi tierra, expresa mejor que cualquier explicación la emoción con la que contemplo lo vivido. No como una despedida, porque todavía quedan páginas por escribir, lugares a los que regresar, fotografías por tomar, abrazos pendientes y unas cuantas “hortensias” que levantar en buena compañía.

Este vídeo no celebra una vida perfecta. Celebra una vida verdadera, asumida con sus luces y sus sombras, vivida sin renunciar a la emoción, a la libertad ni a la esperanza.

Hasta ahora, este ha sido mi camino.

Y sí, lo he vivido a mi manera.

Juan A. Pellicer

Septiembe 26

2 Comentarios

  1. Leonor Pellicer

    Preciosas y emotivas palabras la que acompañan a las no menos hermosas y conmovedoras imágenes.
    Recibe mi felicitación y agradecimiento por toda la labor tuya que nos has compartido.
    Así como mi cariño.

    Responder
    • Pellicer

      Muchas gracias Leonor, tu sabes de ese mar, ese olor y esa paz, como también de mi compromiso.
      Un abrazo fuerte.

      Responder

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